Llegaba el cumpleaños de mi hermana y que mejor momento para preparar una nueva receta de una tarta.
Hacía tiempo que en el blog de “El Rincón de Bea” había visto la receta del Double chocolate cake pero no encontraba la ocasión para hacerlo ya que tiene muchos pasos y ensucias bastante ya que tienes que colar la masa antes de pasarla al molde y no es el típico bizcocho fácil de hacer pero la ocasión se merecía un postre especial.
Double chocolate cake
Ingredientes
- 210g harina trigo todo uso
- 125g de cacao en polvo no alcalinizado (yo utilizo el de valor)
- 125g de cacao en polvo no alcalinizado (yo utilizo el de valor)
-1 y 1/2 cucharaditas bicarbonato sódico
-1/2 cucharadita sal
- 60g chocolate de cobertura 70% cortado en trocitos
- 250g aguar hirviendo
- 250g Buttermilk (en algunos Lidl se puede encontrar, pero si no tienes suerte mezclar 250g de leche con una cucharada de limón y dejar reposar al menos 10 minutos)
- 2 huevos grandes
-350g de azúcar
-125ml de aceite suave
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Preparación con batidora
1. En un bol echar el agua hirviendo sobre el chocolate cortado en trocitos, revolver hasta que esté totalmente derretido y dejar enfriar unos 15 minutos
2. Engrasar con aceite o con spray especial 2 moldes de 23cm (si queréis 3 capas de bizcocho lo podéis hacer utilizando moldes más pequeños. Bea utiliza 3 moldes de 15cm).
3. Tamizar juntos la harina, cacao en polvo, bicarbonato sódico, polvo de hornear sal y reservar. Es un punto muy importante aunque parezca una tontería pero la masa cambia totalmente de haber tamizado o no.
4. Batir con las varillas los huevos y el azúcar a velocidad media durante dos o tres minutos hasta que espumen y blanqueen.
5. Reducir la velocidad al mínimo y añadir el aceite poco a poco en un chorrito hasta que esté integrado. Aumentar a velocidad media y seguir batiendo unos 30 segundos más.
6. Precalentar el horno a 175ºC ( yo lo puse en ventilador arriba y abajo a 160ºC, cada uno conoce mejor a su horno).
7. Reducir la velocidad al mínimo y echar muy lentamente el chocolate que teníamos enfriando.
8. Muy lentamente echar el buttermilk junto con el extracto de vainilla
9. Retirar el bol e incorporar a mano la mezcla de la harina que tenemos reservada, con movimientos envolventes desde el la parte de abajo hacia arriba.
10. La masa queda con muchos grumos, pero no debemos continuar batiendo. Pasaremos esta masa grumosa a otro bol por un colador. Aplastar los grumos si fuera necesario con la espátula.
11. Repartir esta masa uniformemente entre los moldes que teníamos preparados. Es muy importante que los moldes tengan exactamente la misma cantidad de masa. (yo sólo tenía un molde así que tuve que repartir la masa entre el molde y otro bol con la ayuda de la cuchara de helado y así no tuve que pesar)
12. Hornear en el horno precalentado durante unos 25-30 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo, éste salga totalmente seco.
13. Dejar enfriar sobre una rejilla durante 10 minutos. Pasado este tiempo, los desmoldaremos, les daremos la vuelta, y los dejaremos enfriar totalmente sobre una rejilla.
14. Cuando estén totalmente fríos, los envolveremos en papel film y los meteremos de un día para otro en la nevera para que se asiente la miga.
Es la primera vez que hacía este bizcocho así que no se si siempre será igual, pero en mi caso estaba muy frágil y fácil de romper así que manejadlo con cuidado y sobre todo si os ha dado pereza tener que hornear dos veces y decidís hornear de una vez y luego partir porque puede ser que se os rompa al envolverlo.
Relleno de mascarpone de fresa
Ingredientes:
· 250g de queso mascarpone
· 70g de mantequilla a temperatura ambiente
· 70g de azúcar glass
1 cucharada de leche
1 cucharada de leche
· Mermelada de fresa al gusto
· Fresas cortadas en trocitos y maceradas con azúcar.
Preparación con batidora
1. Batir la mantequilla con el azúcar glass y la leche hasta que quede una mezcla cremosa y cambie a un color más claro.
2. Añadir el mascarpone y batir durante unos 3 minutos a velocidad alta.
3. Añadir la mermelada hasta que la crema tenga el sabor que nos guste.
En recetas de frostings de queso suelen poner bastante azúcar glass. A mí no me gusta mucho que la crema esté muy dulce así que intento poner el mínimo posible pero que la crema siga teniendo consistencia.
Si veis que al preparar la crema queda muy blanda añadir más azúcar glass.
Y finalmente el montaje de la tarta:
1. Poner el bizcocho sobre la base donde queremos montar el pastel. El bizcocho es tan jugoso que no me hizo falta poner ningún almíbar.
2. Puse una capa de crema y por encima unas cuantas fresas que tenía maceradas con azúcar.
3. Poner unos 10 minutos en la nevera.
4. Después poner la otra capa de bizcocho y volver a poner en la nevera
Para cubrir el pastel preparé una ganache de chocolate negro:
150g de chocolate de cobertura
· 150g de nata
· 1 cucharada de mantequilla
Preparación
1. Cortar el chocolate en trozos pequeños y poner en un bol resistente al calor
2. Calentar la nata hasta que empiece a hervir.
3. Poner la nata en el bol de chocolate y mezclar hasta que quede una crema homogénea.
4. Añadir la mantequilla (esto lo puedes evitar, pero a mí me gusta porque le da un aspecto más brillante)
Cubrí el pastel con la ganache y cuando ya estaba un poco frío decoré los laterales con virutas de chocolate blanco y lo puse en la nevera. Al día siguiente con un poco de crema que me había sobrado decoré la parte de arriba del pastel.
Os recomiendo preparar el bizcocho aunque tenga tantos pasos porque quedó impresionante, pasa a mi lista de mejores bizcochos de chocolate. Si el sabor a chocolate muy intenso es demasiado fuerte para vosotros disminuyendo la cantidad de cacao seguro que encontráis el punto, pero si sois fanáticos del chocolate como es mi caso os encantará.




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